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Mostrando entradas de octubre, 2018

Un encuentro conmigo

Necesito un refugio.
Un espacio donde huir un poco de la rutina, de las malas noticias, de diarios inoportunos remojados de veneno y de gente con más necesidad de tener razón que de fraternizar. Busco un descanso para mi hastío, un silencio para mis silencios y un paréntesis para mis obsesiones.Un encuentro con mi "yo" olvidado, el que no escucho, por escuchar opiniones ajenas y prejuicios de pasillo; un retiro del ciudadano que soy y un acercamiento al animal puro y sin malicia que llevo en mis adentros. Anhelo un espacio de ceremonias de interior, de tés florales, libros viejos de palabras rebuscadas y comida ligera. Noches de encuentros profundos con mis ancestros en los sueños, abrazarnos, recibir su sabiduría y Curar juntos el árbol que somos. Noches de escuchar el viento agitar las ramas en lugar de ulular de sirenas y claxones imprudentes de trasnochados en conflicto. Despertares sin más agenda que pasear por el bosque para respirar el aire perfumado de suelo humedec…

"Pura Nostalgia"

Sigo buscando en esas calles que no me pertenecen, esos momentos de mi vida de niño.Amo caminar entre calles con casas viejas, así como de barrio. Siento alivio allí. Son como un refugio para mi esos lugares, y mi corazón olvida tantos sin sabores que lo atormentan.Sigo buscando el abrazo de mi madre, su comida, que con tristeza debo admitir, jamás volveré a probar porque ella ya no está. La seguridad que sentía al ver a mi papá en casa, sus pláticas tan extensas y elaboradas como historias que yo guardaba y luego componía como si fuera un editor, parecidas a narrativas de prosa adentro de mi cabeza.Todavía pienso que voy caminando junto con mi hermano Sahid, mi único hermano, y que crecimos juntos; que entre bromas y desternillados por la risa el tiempo se ha detenido y éste no avanzará.Sigo extrañando a los pocos, pero muy buenos amigos y amigas que tuve.Un día tuve que dejar mi San Pancho. Era necesario tomar el camino para salir a hacer estudios de una quimera que se quedó en el s…

Mal vendiò su libertad

Ella amaba los vientos, volar por encima de la montaña,
planear por los valles.
pero el colectivo de la media, sin aspiraciones superiores màs allà que reproducirse
como palomas, con miedo hasta de volar sin parvadas, se encargó de que mal entendiera
su libertad. No la soportaban volando sola por los cielos. La querìan enjaulada y sometida.
Y decidieron hacerle creer que estaba sola, que tenìa que tener crìas y someterse a ellas.

Ella solo querìa amar a los vientos con suma libertad.

Y terminò por mal vender su soledad por un plato de algo que le hicieron creer que era cariño;
y que no era màs que desperdicios, una pantomima fútil; una copia mala y aberrante del màs
alto de los sentimientos humanos... y no esa idealizaciòn televisiva que el colectivo impone como modelo de amor aceptado por los viejos de la tribu.

Hoy ya no vuela. De hecho, odia los vientos.

Lograron su cometido. Ahora ya no sabe volar.

Las ovejas negras

Las llamadas 'Ovejas Negras' de la familia son, en realidad, buscadores natos de caminos de liberación para el árbol genealógico. Aquellos miembros del árbol que no se adaptan a las normas o tradiciones del Sistema Familiar, aquellos que desde pequeños buscaban constantemente revolucionar las creencias, yendo en contra vía de los caminos marcados por las tradiciones familiares, aquellos criticados, juzgados e incluso rechazados, esos, por lo general, son los llamados a liberar el árbol de historias repetitivas que frustran a generaciones enteras. Las 'Ovejas Negras', las que no se adaptan, las que gritan rebeldía, reparan, desintoxican y crean una nueva y florecida rama... Incontables deseos reprimidos, sueños no realizados, talentos frustrados de nuestros ancestros se manifiestan en su rebeldía buscando realizarse. El árbol genealógico, por inercia, querrá seguir manteniendo el curso castrador y tóxico de su tronco, lo cual hace de su tarea una labor difícil y confli…

Crónica de un adiós frustrado.

Solo caminó durante la tormenta.  Desde lejos lo miraron todos en un silencio indiferente, grosero e insensible, era más fácil pasarlo por debajo de la lupa de su jodida escala de valores que preguntarle qué pasaba. Y al final sus "valores" de nada sirvieron para la lectura y comprensión de los hechos. Tuvo tiempo de irse de a poco sin que nadie lo notara. Se despidió, nadie lo entendió.  Pidió ayuda y nadie supo traducir en sus palabras catalogadas de intransigentes e "incapaces" lo que de fondo era una petición de auxilio. Sus ganas de no dar explicaciones  buscaban ser  escuchadas. No encontró a quién decirle nada. Todos estaban demasiado ocupados en su propia vacuidad. Platicó con faraones, pero fue muy pequeño para sus oídos y no entendieron de fondo su grito de súplica. 
Anterior a que todos se preguntaran: " pero ¿Por qué lo haría? ¿Qué pasaría por su mente?" lo ignoraron.
Pidió ayuda a la luna, ésta lo escuchó, pero no le contestó. La amagó, tamb…

Los sombreros viajan.

óleo sobre lienzo "el tejedor" derechos reservados a su autor.


Cuando yo era niño, allá por San Francisco del Rincón, mi abuela aún tejía la trenza. Era de las pocas personas que recuerdo que lo hacían. Entrecruzaba las palmas como tejer historias con sus dedos, mientras platicaba con Sanjuana, una señora que vivía enfrente de su banqueta y a un par de casas hacia la derecha. Juntas tejían, cantaban, se contaban chistes, se peleaban y se contentaban en un mismo episodio. Sus manos creaban a partir de palmas secas e hirsutas sombreros que sabrá Dios hasta dónde irían a parar. Siempre me pregunté de manera interna: ¿Hasta dónde viajarán los sombreros?
Un señor me dijo que pueden ir a todo el mundo. Ya lo he constatado.

Los sombreros francorrinconses van por el mundo recogiendo muchos soles, bañándose en otras lluvias, sorteando otros vientos; aunque su creador esté sentado en la plaza comiéndose una paleta de cajeta.
Los sombreros guardan almas. Es posible decir: "ése sombrer…

Mundo corporativo

Corbatas asfixiando sueños.
Tacones sosteniendo frivolidades impuestas por otros e incomodidades forzadas. Sonrisas falsas que logran acuerdos, aunque en casa éstos se hayan roto.
Puntualidad exigida para la junta y los hijos suspirando ausencias, añorando padres; La mejor sociedad que te dará la biología desplazada por una sociedad anónima de capital variable.
Legajos de papeles sin alma; rumores que "A" y "C" están saliendo; pero "A" engaña a "B" y "B" es el antojo de "C"... genitalidad corporativa de pasillo e impresora a flor de piel salpicando la trivialidad del lugar. Y a mí, ¿Qué carajos me importa? por mí ¡¡¡ Tráguense sin recato!!!
¡¡¡Que se joda el mundo corporativo!!! con toda su jodidez implícita de correos electrónicos de exigencias urgentes, de nula vibración positiva!! Gerilfantes exigiendo lo irracional y lo absurdo de un día para otro porque urge en la mente de un controlador obsesivo que necesita someter pa…

Ausencia

Dicen los que jamás han sido arrancados en partes, que te veremos en los paisajes. Que en el rayo de sol te sentiremos, que ya tenemos un ángel en el cielo; que desde donde estás nos cuidas... y un rosario de boludeces que ahondan más ésta hoquedad que agrieta el alma. Pero nadie te dice: en tu mente quedará como una fotografía frente a tu cama, que duele y que va a doler siempre; cada que recuerdes, se va acentuar la ausencia, las fechas marcarán nostalgias y momentos que siempre dolerán. Nadie te dice que querrás aventar de pedradas a la Gracia y a cada discurso escatológico. Sé cortéz y tolerante. Y solo honra en el silencio de tu habitación esa alma que seguramente también le dolió marcharse.
J Pablo Hernández Oliva.

Extraordinaria

Impoluta, inerme, e intransigente llega tu imagen a mi; me invades los pulmones, me aceleras el latido cardiaco, me rebosas y energízas mi ser. Te huelo a la distancia de tu desdén, te pruebo desde mi refugio eremita entre libros, entre hojas rayoneadas con ensayos inéditos. Retahílas de pensamiento maserado en papeles para no ocupar mi mente solo en tus piernas. Qué embrujo el mío, eso que vivo y callo.
Letras para ti que guardo como un pan hasta enmohecerse por no ser obseno, ni soez. 
Todo un rosario de pensamientos, rumiando hasta la fijación, curando con un trago de mi propia catarsis para desviar ese torrente de tu figura, tus ojos y tu voz.Te perpetuaré en las letras. Si fuera pintor te eternizaba en un lienzo.Te conocerán mis ancestros y el último de mi estirpe. Te encerrarán en hojas, en ensayos; en la literatura local y en la literatura universal. Serás una tesis, te comentarán en cafés, te dictarán en una cátedra sin saber lo ordinaria que eras, pero para mi... Simplemente,…