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Escribo para espantar mis demonios















Escribo, porque sí.
No me siento escritor, soy escritor. No el más leído, ni el más galardonado, todavía no he publicado como los que se te vienen a la mente al escuchar la palabra "ESCRITOR", pero soy escritor. Amo escribir, soltar lo que traigo adentro del alma, lo que sea. Desde mi sensibilidad pueril, hasta un tratado de dialéctica marxista... que no sé que carajos sea eso, o si realmente exista pero mi mente trastornada me lo dictó, y me gustó decirlo, por eso lo escribí.

Desde niño me ha gustado escribir lo que siento. Nunca lo he publicado y dejé de coleccionar todo lo que escribí. Pero siempre escribo, en mis redes, en algún cuaderno; en notas de mi móvil. Me gusta, lo necesito y de hoy en adelante lo haré. Comunicaré al mundo historias de mi interior, mi catarsis, un anuncio que me haya gustado; lo que tenga que decir sin importar a quién le agrade, quién apruebe o quién desapruebe. Solo escribiré para espantar mis demonios y llegar a otras y otros que sus demonios también los acosen y que a través de las letras encuentren un espacio donde soltar eso que se les anuda en el pecho.

Escribo porque sí.




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Te quita espacio en el alma, se aferra a tu garganta, te paraliza;
taladra tus sienes, te muerde el cerebro y estropea lo que puede ser los mejores días...

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Un consejo: No te la dejes acercar, no la permitas en tu vida. No dejes que se acueste en tu cama. No permitas que te aguarde en la sala de tu casa. Diles en el trabajo que si pregunta por ti que le digan que no estás, y que no saben si volverás.

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